Tiene un aroma intenso y un sabor muy natural, nada artificial. Se nota que es de buena calidad y con poca cantidad ya da mucho gusto al plato.
Lo uso habitualmente en legumbres (lentejas, garbanzos), verduras salteadas, hummus, arroces y platos de estilo oriental o árabe. Para mí es un básico en la cocina, no puede faltar.